MEDIACIÓN E INTERVENCIÓN COMUNITARIA: Una herramienta para la convivencia, la inclusión y la cohesión social
Desde el año 2014, IntermediAcción lleva extendiendo su enfoque de intervención comunitaria intercultural en diferentes localidades de Toledo y Albacete. Una labor desarrollada a través de proyectos de inclusión financiados por organismos locales, regionales y europeos, que han permitido impulsar procesos comunitarios que contribuyen al fomento de la convivencia y favorecen la inclusión social.
Estos proyectos pretenden impulsar la colaboración entre los diferentes servicios municipales y autonómicos (principalmente de salud, educación y vivienda), así como la participación de entidades sociales y ciudadanía para fomentar la convivencia en diversidad y la mejora de la cohesión social en ambas provincias, atendiendo a las necesidades identificadas y sentidas por la población a través de un equipo comunitario facilitador de las relaciones entre los tres protagonistas de las comunidades: responsables políticos, recursos técnicos y profesionales, y vecindad.
INTERVENCIÓN COMUNITARIA EN BARRIOS
Conocimiento de la realidad
El trabajo en la comunidad
El trabajo con profesionales de la intervención social
El equipo del proyecto
INTERVENCIÓN COMUNITARIA EN COMUNIDADES DE VECINOS
IntermediAcción presenta una extensa trayectoria en proyectos de intervención comunitaria en comunidades de vecinos, como son los casos de Yedra comunitaria o 109.ConVivencias en la ciudad de Toledo. Ambos de la mano de la Consejería de Bienestar Social y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en colaboración con los Servicios Sociales y la financiación del Ayuntamiento de Toledo.
Las intervenciones desarrolladas en estas comunidades estuvieron estrechamente vinculadas con el Proceso Comunitario Intercultural del barrio del Polígono, y en particular con su Mesa Técnica de Vivienda, la cual reunía a diferentes recursos técnico-profesionales en materia de vivienda.
Desde esta línea, los principales objetivos son fomentar la convivencia y la mejora en la calidad de vida de las comunidades de vecinos a través de la participación diversa y activa de la ciudadanía, profesionales, técnicos e instituciones como principales protagonistas de la transformación de las comunidades y su territorio. Cada intervención comenzó con un Diagnóstico participativo que contó con las voces de todos los protagonistas, a fin de identificar desafíos y potencialidades, así como propuestas consensuadas desde las cuales avanzar en el camino propuesto.
